Personería de Medellín posibilitó encuentro de una mujer con su familia, después de 20 años sin verse

Elizabeth Vélez Santamaría, es una mujer antioqueña de 44 años de edad; las decisiones que ha tomado a lo largo de su vida, según ella misma, no han sido las mejores, puesto que, por esa razón, ella actualmente se encuentra recluida en el Complejo Carcelario y Penitenciario El Pedregal, pagando una condena de 6 años debido a que fue hallada culpable por las autoridades competentes, de un concierto para delinquir relacionado con transporte ilegal de droga en el centro de Medellín.
A los 14 años de edad, Elizabeth emprendió un camino de rebeldía repleto de un sinnúmero de errores que la llevaron entre otras cosas, a conocer el bazuco, la vida en la calle, las drogas y a irse alejando de manera irremediable de su familia. Discusiones continuas con su madre y su hermana, debido a sus comportamientos y a sus adicciones, deterioraban día a día esta relación y empeoraban la situación; Elizabeth se iba de su casa por determinado tiempo y días después regresaba. Sin embargo, a los 15 años y para sorpresa de todos sus familiares, Elizabeth retornó una vez más a su hogar, pero esta vez traía consigo una noticia que causaría gran impacto en sus seres queridos, se encontraba en estado de embarazo. Esperanzada en que la situación iba a cambiar, debido a que su primer hijo venía en camino, su madre decidió acogerla una vez más y brindarle una nueva oportunidad para que ella pudiera organizar su vida, sin embargo, las cosas no mejoraron y ella continuaba despareciendo y apareciendo de manera inesperada en la casa de su mamá.
En un periodo de aproximadamente 8 años, Elizabeth dio a luz en 4 ocasiones, Estiven (28), Sandra (26), Luisa (23) y Juan Pablo (21), son los hijos de esta mujer, la cual infortunadamente, en medio de una tarde ya lejana, hace más de 20 años, perdida en las drogas y con una vida sin rumbo fijo, decidió desaparecer por completo y dejar a sus 4 pequeños a cargo de su madre, quien lógicamente, en medio del amor infinito e incomprensible que generalmente manifiesta un abuelo por sus nietos, asumió la responsabilidad de criarlos, educarlos y sacarlos adelante.
Doña Luz Marina, la madre de Elizabeth, en medio de necesidades y sacrificios, logró sacar adelante como una madre a sus muchachos, quienes hoy le agradecen enormemente todo lo que hizo por ellos y retribuyen todos sus esfuerzos con el amor, el cariño y la gratitud propia de una familia. Todos se graduaron del bachillerato, incluso los tres mayores tienen estudios de educación superior, trabajan y viven dignamente en compañía de las familias de ya conformaron, además, dos de ellos ya tienen hijos, quienes también, son la adoración de esta abuela que ante las circunstancias de la vida, fungió como la mamá de sus nietos durante todos estos años.
El pasado 15 de junio del presente año, al despacho del señor Personero de Medellín, Dr. Guillermo Durán Uribe, llegó un sobre proveniente del Complejo Carcelario y Penitenciario El Pedregal; allí, en el interior, reposaba un derecho de petición respaldado por el equipo de trabajo social del Complejo, en el cual, una interna solicitaba la ayuda de la Personería de Medellín para buscar a su familia, con la cual había perdido todo tipo de contacto desde hacía más de 20 años.
La interna era nada más y nada menos que Elizabeth Vélez Santamaría, la protagonista de esta historias que hemos venido narrando y que llamó la atención del Dr. Durán Uribe, quien de inmediato inició en compañía del equipo de trabajo de nuestra entidad, la búsqueda de sus familiares, con la más firme intención, de averiguar en primer lugar, si la señora madre de Elizabeth aún se encontraba con vida. La tarde del viernes 17 de junio el Personero de la ciudad logró establecer contacto con doña Luz Marina, la mamá de Elizabeth, quien impávida y atónita manifestó al contarle el motivo de la llamada, una profunda alegría por tener noticias de su hija después de tantos años, pues infortunadamente y como ella misma nos manifestó, ya la hacía muerta.
Posterior a esta llamada, el lunes 20 de junio del presente año, funcionarios de la Personería de Medellín se desplazaron hasta la Cárcel de El Pedregal, con la intención de conocer a Elizabeth, entrevistarse con ella y obtener detalles relacionados con su vida. Fue grata la sorpresa de los funcionarios de nuestra entidad al enterarse que Elizabeth era una interna con comportamiento ejemplar, que estaba terminando su bachillerato, trabajaba en talleres al interior del penal, hace más de 10 años no consume ningún tipo de sustancia psicoactiva y lo más importante, tenía un profundo deseo de volver a sentir el cariño de su familia, pedirles perdón, recuperar la tranquilidad y la zozobra que le agobiaba el alma y manifestaba un evidente arrepentimiento por haber tomado terribles decisiones en el pasado, que la llevaron a estar retenida en este lugar y la alejaron de su madre, sus cuatro hijos, su familia y su hogar.

Sin ponerla al tanto de la realidad y sin informarle que teníamos conocimiento de que su madre aún estaba con vida, la Personería de Medellín decidió iniciar un proceso de acompañamiento psicosocial con la madre y dos de los hijos de Elizabeth, los cuales en medio de su asombro, tenían gran cantidad de dudas y preguntas frente al paradero y el estado actual de su madre; los tres accedieron a escuchar a nuestros profesionales, quienes expusieron la situación con toda la sinceridad del caso, encontrando lógicamente reacciones diversas y gran cantidad de emociones, tanto positivas como negativas, en cada uno de ellos, algo absolutamente normal, debido a que cada persona asimila estos golpes del destino de manera diferente y toma posturas frente a lo que mejor considere.

Ante el ofrecimiento de posibilitar un reencuentro con su hija y su madre, respectivamente, la familia decidió tomarse un tiempo prudencial para meditarlo, dialogarlo entre ellos y tomar una decisión. Después de algunos días, doña Luz Marina, Luisa y Juan Pablo, enviaron un mensaje a nuestra entidad, aceptando nuestra propuesta y fue así, como el pasado 21 de julio, se hizo realidad el sueño de Elizabeth de poder volver a abrazar a su mamá, tener de frente a algunos de sus hijos y poder recuperar la calma y la tranquilidad que ella misma pedía a gritos, buscando rehacer su vida y generar lazos familiares de apoyo que le permitan volver a iniciar de cero y a partir de las experiencias vividas, no volver a cometer estos errores que la alejaron por muchísimos años de su hogar, convirtiéndose así, en un testimonio fehaciente del valor que tiene la familia en nuestra sociedad y de todo lo bueno que puede lograr una persona cuando se lo propone.

Esperamos que para Elizabeth y su familia, este sea el reinicio de una relación armoniosa y repleta de historias por contar; destacando así, que el deseo de la Personería de Medellín es seguir adelante en su labor insaciable de garantizar el goce efectivo de los derechos humanos de cada uno de los ciudadanos que habita en nuestra ciudad, poniendo al servicio de cualquier persona que lo necesite, todo nuestro talento humano y la calidez profesional de nuestros servidores y contratistas, para seguir visibilizando y demostrando, que con el aporte de todos se puede lograr la construcción de una mejor sociedad, que el reconocimiento y la aceptación de los errores en cualquier ser humano, son la base para iniciar una reconstrucción personal y familiar, y que a través del perdón se pueden sanar heridas y construir mejores alternativas de vida para las personas que habitan en nuestro municipio.
Desde ahora Elizabeth y su familia hacen parte de los diferentes programas que ofrece la Alcaldía de Medellín y a través de un acompañamiento psicosocial, buscarán fortalecer los lazos con Elizabeth y afianzar una relación que se rompió durante muchos años y ahora deberá iniciar un proceso de reconstrucción en el cual se trabaje en apoyar y acompañar a estar persona desde su núcleo familiar, para lograr el objetivo de una resocialización adecuada; destacando eso sí, que sus hijos serán incluidos también en diferentes programas que hacen parte de la oferta educativa del municipio, para garantizar también el crecimiento personal de una familia que no quiere volver a vivir nunca una situación como esta.

Mayor información:
César A. Bedoya-3014696828
Vocero oficial: Guillermo Durán Uribe, Personero de Medellín.


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